Según el dicho, nunca segundas partes fueron buenas, pero en este caso, no lo ha sido siquiera la primera. La visión de la literatura es algo tan subjetivo como los sentimientos, porque en el fondo todos sentimos cuando leemos, pero no está escrito en ningún lugar que debamos sentir todos la misma emoción. Este es el motivo por el que me permito de proseguir dejando por escrito lo que yo he sentido leyendo los libros de los amigos que, en estos meses de ausencia, me han tenido compañía.

Comienzo por el libro de la querida amiga Amelia Díaz “Manual para entender las distancias”, un libro que toma el titulo de un verso del poeta y siempre amigo o, mejor dicho, hermano y cubano como yo, Fidel Ginoris. Este es un libro que casi siento como mío porque es uno de esos libros del cual se siente el privilegio de ser parte integrante, he visto como creció y como llegó a la luz gracias a esa amistad que me une con su autora (aprovecho para agradecerle oficialmente que me haya incluido en sus agradecimientos).

En manual para entender las distancias no se buscan explicaciones – el sentimiento no se explica – Amelia trata de entender todos los millones de motivos que nos llevan a vivir entre felicidad y tristeza, entre amor y desconsuelo, entre erotismo y desprecio, entre estar y desaparecer: porque hay una distancia cuando se está y se desgarra el amor con la indiferencia, porque hay una distancia cuando uno ríe y olvida que el otro llora, porque hay una distancia que marca el deseo no correspondido. Amelia ha sido capaz de crear una magia  que hace que el lector viva sus versos sintiéndose parte de ellos. Hubo alguien que escribió recientemente que en algunos de los poemas de Amelia “acusan una cierta premura dando entrada a figuras o imágenes retóricas que desamparan a bellos hallazgos metafóricos“, conociendo el trabajo detrás de cada uno de los poemas, puedo decir que premura no hay, pero no se puede quitar al autor la libertad de ver el mundo a través de sus ojos. Esa es su verdad, aunque no sea la nuestra.

 

 El segundo libro del cual quiero hablarles, es de una amiga chilena que es el símbolo mismo del empeño y el sacrificio. Empeño y sacrificio que se han traducido en 25 páginas, trece historias donde ternura y belleza, realidad y leyendas, humor e ironía, se toman la mano y nos conducen por caminos que hasta hoy desconocíamos. Mafalda Migliaro – Maffi, como la llamamos sus amigos – nos descubre una manera distinta de vivir la historia, de conocer sus calles, las de su Chile, de conocer su gente, de conocer sus llantos, sus miedos, sus certezas y sobre todo la fuerza de la cual son capaces de renacer cada día, aunque la tierra tiemble y quiera borrar los recuerdos que ella, desde esa casa grande traducida en jardín, se empeña desde la sencillez que la caracteriza,  en conservar, reviviéndola con cada palabra.

El tercer libro es uno de esos libro que sólo decir su título – para quienes lo conocimos de un modo u otro – conlleva a un cierto temblor interior, a una emoción única y a la conmoción sincera que nos trae su nombre y su poesía. “27 ciruelos por delante”, último libro de José Luis Zúñiga, es uno de esos libros de amor que hoy no abundan, un libro capaz de llegar hasta lo más profundo e intangible del ser sin dar vueltas inútiles para saber de que se habla, porque habla del amor verdadero, del amor que vive de lo cotidiano, por lo cotidiano, con la rabia, con la sinceridad a la que ya José nos tenía acostumbrados.

Él, que arrancaba “cada día palabras al silencio” nos muestra con este libro esos lugares que, muchas veces por pudor , nos escondemos a nosotros mismos, y lo hace con la pulcritud sincera de quien supo amar y vivir la poesía como amó y vivió el amor de su vida, sin ostentarlo pero consciente de  su valor.

Con este libro he llorado, sonreído y descubierto, nuevamente, el amigo entrañable que está siempre conmigo.

Gracias, querida Lidón, por haberme permitido este lujo.

El último libro que les traigo es un libro que les presento con el pudor y el orgullo con el que un padre presenta su hijo. Sí, como he dicho, porque soy uno de los 23 padres de este libro que nació por la voluntad y el empeño de un grupo de amigos virtuales que, aún sin conocernos todos de persona, unimos nuestro tiempo – aunque en mi caso fue realmente poco – para crear este libro sin otra intención que regalar una posibilidad a niños que padecen de parálisis cerebral.

El libro en cuestión, fue una idea de Amelia Díaz, organizadora del grupo “Arando Versos” de Facebook. Grupo en el que, con respeto, se comparte y se analiza la poesía de sus miembros.

Muchas veces quisiera poder participar con mayor  frecuencia en él, y, aunque mi tiempo me impide hacerlo como me gustaría, esta experiencia de publicar junto a ellos, por primera vez algunos de mis versos, me ha hecho apreciar aún más, la posibilidad que la tecnología y esa red social muchas veces menospreciada, me ha dado al conocer personas con un corazón tan grande como el de cada uno de estos amigos que a continuación elenco, dejando el enlace de los blogs donde sé que algunos de ellos publican:

Amando CarabiasAmelia Díaz, Clelia Bercovich, David Cebrián, Diego Trad, Domingo Socorro, Elisa El Zoughbi, Eloy Sánchez, Fernando Nora, Francisco Cobacho, Guillem Vallejo, Jorge Encinas, Jorge Stojsic, José Alberto Socorro (Noray), José Baena, José Miguel Colmenero, Marcela Lokdos, María Dolores Almeyda, María Luisa Mora, María Luisa Piña, Puri Teruel, Sandy García.

Como escribí al inicio de la primera parte de estas notas sobre los libros que me han ayudado a soportar mi ausencia de la red, no soy capaz de escribir reseñas y esa nunca ha sido mi intención,  quiero sólo hacerles saber que cada libro leído en este período ha dejado una profunda huella en mí y espero que esto les llegue con mis palabras.

Un abrazo para todos.

Leo

Per tutti  gli amici italiani, questo è l’ultimo mio post senza traduzione, il motivo è lo stesso del post che precede questo. A breve tornerò a pubblicare le mie poesie.

Un abbraccio forte per tutti voi e, scusatemi ancora.

Leo

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Acerca de Leonel Licea

Sueños y pesadillas de un apasionado de la vida convertidos en poesías. Sogni ed incubi di uno appassionato della vita, diventati poesie.

  1. Amelia Díaz dice:

    Mi queridísimo Leo, realmente me has emocionado. Es algo grande para mí saber que mi libro llega al corazón de mis amigos.
    Te agradecí profundamente que formaras parte de los amigos que me ayudaron a corregir y repasar, y, ahora, te agradezco el cariño y el tiempo que me dedicas.

    ¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!!!

  2. No entiendo los últimos comentarios de la entrada anterior, no veo en tu reseña una sola palabra que quite valor al libro de la gran poeta Elvira que tanto admiras (me consta, no dejas de hablarme de ella). Veo sí, mucho respeto por todos los autores que has traído en estas dos entradas y sobre todas las cosas, tus palabras llegan sinceras y sentidas. Gracias, Leo, en tiempos complicados la sencillez se agradece.
    Un abrazo.

  3. Ileana dice:

    Pintan bien estos libros, Leo, que lástima no poder comprarlos.
    Te quiero, mi niño.

  4. isolda dice:

    Querido Leo: no te comenté el anterior, en primer lugar porque lo vi y dije ahora voy y ese ahora, se ha convrtido en días. De aquella entrada sólo he leído “Cuadernos del delirio” y, ya sabes tú y los seguidores que es un libro maravillosaente escrito, desgarrador como pocos y sincero como ninguno. Veo litralmente a Elvira, recordando y escribiendo tanto dolor.
    Habrá que poner remedio (primero, el tiempo) para hcerme con los otros.
    De los que nos traes hoy, tengo la suerte de haber dsifrutado de casi todos. Me falta Amelia con su título de Gino y le pondré solución.
    El Jardin de los escritos es una delicia de mi querida Maffi, Tan delicado el libro como ella. Bien sabe lo que me gustó.
    El de Jose Zúñiga, es lo que bien dices: un libro de amor, un poemario excelente y sobre todo, emocionate por las circunstancias.
    Arando versos, es leer a un montón de amigos y srprenderme con cada uno. Hay verdaderas exquisiteces.
    Gracias, Leo, por aportarnos tus lecturas; de todos modos, sabes que espero siempre tus poemas.
    Un beso lleno de letras para ti

  5. Te felicito por tu blog, Leonel, no me sucede con frecuencia quedarme detenida en cada sección como en este caso ocurre. . Es un producto cuidado hasta el más mínimo detalle. Desde Buenos Aires, Argentina, con un abrazo, Clelia Bercovich.

  6. Luisa Martha dice:

    Gracias Leo, por aconsejarnos tan bien.
    Un beso.

  7. migli2007 dice:

    Querido Leo, simplemente GRACIAS.
    Por tu amistad, por incluir mi libro entre sus lecturas.
    En cuanto a vuestro Libro Arando Versos, como ya sabes, lo tengo conmigo, para mi alegría, gracias a la gestión de nuestra amiga Isolda, con quien hicimos un amistoso intercambio.No me lo podía perder!!
    un abrazo inmenso.
    Maffi

  8. Amigo dice:

    Mi hermano, no veo la hora de poder leer ese libro en el que te han publicado, ya sé que nos has enviado algunos, pero no alcanzarán para todos los que queremos leerlo.
    Un abrazo fuerte, mi hermano, nosotros sabemos que este es solamente el primero de todos los que publicarás.
    Te queremos.

  9. Albina dice:

    Yo quiero un libro tuyo, Leo, lo quiero lo quiero lo quiero y si no me lo mandas hago pataletas. 🙂
    Bromas a parte, ya te he dicho que lo quiero.
    Un montón de besos.

  10. lichazul dice:

    enhorabuena por estos logros, en especial ´por el de Maffi, a quien conozco personalmente, sé de su tesón y entrega a la creación literaria.
    bien por ti Leo que divulgas sus trabajos

    besitos y feliz fin de semana

  11. Arturo Serrano dice:

    Oye, hermano, cómo se hace para tener el libro con tus poemas?
    Escríbeme a mi correo, por favor. Quiero tenerlo.
    Un abrazo.

  12. Inés de la Caridad dice:

    Leo, te he enviado un correo con algunas preguntas sobre los libros que me gustaría comprar. Espero tu respuesta.
    Un beso para ti, querido.

  13. Ana María García dice:

    Querido Leo, cómo puedo conseguir una copia del libro donde aparecen tus poemas, me gustaría tener una copia firmada por ti.
    Un beso grande, poeta.

  14. Repito mi comentario de la entrada anterior, estos son libros que hay que comprar.
    Abrazos.

  15. Coincido plenamente, Leo con tus comentarios sobre los libros. Tres de los cuatro que refieres han formado parte también de mis lecturas en estos meses de atrás. Incluso en uno de ellos tengo el honor de compartir páginas contigo. La emoción, el dolor, el amor, la muerte, la soledad… Preguntas, afirmaciones, dudas, negativas. Tantas cosas en un poema, tanta vida.

  16. Querido Leo. No he podido comunicar antes contigo; creo muy acertada la valoración que haces sobre los libros que citas. Sólo me falta conocer es de nuestra Maffi, que de algún modo conseguiré.

    Hasta pronto, besos (cualquiercantidad)

  17. virgi dice:

    Me gustaría conseguir el de Zuñi, tengo uno que me envió unos días ants de morir. Me impresionó mucho, era un gran poeta y, aunque no lo conocí, creo que una bellísima persona.
    Un abrazo grande

  18. Me gusta mucho esta nueva tendencia en tu blog a comentar tus lecturas. Tus opiniones, siempre muy bien escritas, son de gran interés. Y esta vez algo me toca con el libro de Arando versos en el que he tenido el placer de participar con gente magnífica (entre la que por supuesto te incluyo) en un proyecto muy bonito, tanto en su gestación como en su desarrollo posterior. Lástima esa distancias de las que habla Amelia (en este caso físicas) que impiden conocernos, charlar y darnos un abrazo como con algunos de los componentes de Arando. Y algo me toca también de El Manual para entender las distancias de Amelia, gran poeta, gran amiga y gran persona. Y sobre Zúñiga, pues que se le sigue echando de menos, aunque siempre nos queda su poesía.

    Un gran abrazo, Leo.

  19. Amigo mío, no usaré algún tipo de” chantaje emocional” por el libro Arando versos , si Maffi lo tiene, ya lo leeré, además del significado que debe tener para ustedes el resultado del mismo es emocionante saber cuál fue el objetivo , hay en él poetas que respeto mucho.
    Tengo el Libro de Ame, ella tan generosa me lo hiso llegar dedicado, así como una vez con tanta humildad me pidió el verso para el título, que por cierto ¿recuerdas de dónde salió, el origen? gran coincidencia y al menos para mí un abrazo de la vida.
    El libro de Maffi me toca muy de cerca, la delicadeza de nuestra amiga no tiene semejantes, es una joyita y con la que me siento muy involucrado.
    A Zúñiga no lo conocí, pero ahí está su blog, como un monumento a la buena poesía y a un hombre que por lo que veo fue un gran poeta y un muy buen amigo.
    Gracias por dejarnos saber en que anda tu alimento del alma.
    Abrazo.
    Gino.

    • Amelia Díaz dice:

      Querido Gino y queridos todos. Cualquiera que desee tener un ejemplar de Arando versos, puede solicitarlo a amediben59@gmail.com. Yo lo haré llegar a donde sea. Solo tenéis que pagar el precio del libro solidario (12€) y yo lo enviaré sin cobraros gastos de envío.

  20. mariluzgh dice:

    Yo tengo “Arando versos” que nos regaló nuestra común amiga Isolda. Es una belleza.

    abrazos, querido Leo

  21. Juan dice:

    Tantos son los caminos que aparecen en las líneas de un libro, en sus entrelíneas, incluso en sus blancos e inéditos márgenes. Alguien escribe una palabra, y tantos como se acercan despiertan mil sensaciones distintas.

    Cuando uno escribe, traza una senda, cuando otro lee infinitos caminos se abren.

    Un abrazo, mi estimado. No lamentes tu tiempo escaso dedicado a estas tareas, deben ser tiempos extraordinarios.