El cantador de historias. (Español)

A mi abuela

“De niño soñaba con ser tantas cosas: de grande, todavía, no he decidido que quiero ser.”

Me viene en mente que uno de mis juegos preferidos era “el explorador de las cavernas” en los muros de la vieja casa de mi abuela, los excavaba hasta el punto que mi abuelo debía tomar las cucharas de albañil para cubrirlos y evitar que la lluvia o el viento penetraran en la casa.
Pasaba los días libres de la escuela, a cazar lagartijos, que solo mi fantasía los convertía en dinosaurios. Mis armas de caza eran lazos hechos con penachos de palma. A veces lograba atrapar más de uno; en aquellos momentos era feliz y por todo el día me creaba un parque jurásico donde cada dinosaurio capturado tenía su jaula, y tenía su hierba lista para ser devorada, hasta el anochecer, cuando volvían a ser libres hasta la nueva aventura del día siguiente.
Por mucho tiempo me juré que de grande habría sido un espeleólogo y que demostraría que no se habían extinguido, sino que estaban escondidos de los hombres que no sabían reconocer la inteligencia de ellos (de los dinosaurios entendía).
Llegue a tener todos los libros que a la época hablaban de ellos, desde los libros ilustrados para pequeñines, hasta los libros más serios  para adolescentes que explicaban  clases, especies y eras geológicas,  todos muy interesantes, pero solo uno me atraía, tanto, que termine por aprenderlo a memoria.
Aquel libro no hablaba de la muerte de los dinosaurios, sino que sostenía mi tesis infantil de la nueva vida invisible de aquellos gigantes que se protegían de nosotros los humanos. Todo fue maravilloso hasta el día que descubrí el significado del género literario de la ciencia ficción.
A nueve años decidí de cambiar profesión. Comencé a soñar de ser astronauta, arqueólogo, maestro, médico, músico, bombero… cada nuevo oficio que descubría era bueno para mi, y me inventaba historias que contaba a mi abuela, que tiernamente escuchaba con atención y me decía que habría podido ser todo lo que me hubiera propuesto de la vida pero, para ella, yo sería siempre su incansable cantador de historias.

“De niño soñé ser poeta, para regalar al viento mis palabras sin sentido.”

Il cantatore di storie. (Italiano)

Alla mia nonna

“Da bambino sognavo di fare tante cose: da grande, ancora non ho deciso cosa voglio fare”

Mi viene in mente che uno dei miei giochi preferiti era “l’esploratore delle caverne” nei muri della vecchia casa di mia nonna. Lì scavavo così a fondo  che il nonno doveva poi prendere le cazzuole per ricoprire i  buchi per evitare che il vento o la pioggia penetrassero in casa.
Passavo i giorni liberi dalla scuola, cacciando lucertole  che, solo la mia fantasia faceva diventare dinosauri. Le mie armi da caccia erano dei lacci fatti con le foglie delle palme. A volte riuscivo a catturarne più d’ uno; in quei momenti ero felice e, per tutto il giorno, creavo il mio parco giurassico, dove, ogni dinosauro catturato aveva la sua gabbia e l’erba pronta per essere divorata fino la sera, quando li avrei lasciati liberi. Il  giorno seguente sarebbe stata un’ altra storia ed altra avventura.
Per molto tempo giurai a me stesso che sarei diventato uno speleologo: avrei dimostrato che i dinosauri non si erano estinti ma che si erano nascosti dagli uomini perché non avevano saputo riconoscere la loro intelligenza (quella dei dinosauri intendevo).
Arrivai ad avere tutti i libri dell’epoca che parlavano di loro: da quelli illustrati per bimbi, fino a quelli più seri per adolescenti che spiegavano delle classi, specie ed ere geologiche. Erano tutti libri molto interessanti ma, solo uno mi rubava l’attenzione, tanto, che finii per impararlo a memoria.
Quel libro non parlava della morte dei dinosauri, al contrario, sosteneva la mia tesi  infantile, riguardo la nuova vita invisibile di quei giganti che si proteggevano da noi umani. Tutto fu meraviglioso, fino al giorno che scoprii la fantascienza, come genere letterario.
A nove anni decisi che avrei cambiato professione. Cominciai a sognare di essere astronauta, archeologo, maestro, medico, musicista, pompiere. Ogni nuovo mestiere scoperto lo pensavo ideale per me, e  inventavo storie, al riguardo, che  raccontavo alla nonna, che teneramente ascoltava con attenzione assicurandomi che da grande avrei potuto fare qualunque cosa avessi intrapreso, però, per Nonna sarei rimasto il suo instancabile cantatore di storie.

“Da bambino sognai di essere poeta, per regalare al vento le mie parole senza senso.”

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Acerca de Leonel Licea

Sueños y pesadillas de un apasionado de la vida convertidos en poesías. Sogni ed incubi di uno appassionato della vita, diventati poesie.

  1. migli2007 dice:

    Cantador de Historias! Me gusta este cuento desde el Título hasta la frase que cierra tu escrito. Me has llevado a visualizar a tu abuela, su dulzura, a conocer tus fantasías de niño, tus sueños. Me gusta este cuento, sí.

    • egomanias dice:

      Gracias Maffi, sabes, hay cosas en la infancia que te quedan gravadas en la memoria para siempre, ver mi abuelita, cada vez que le contaba una de mis fantasiosas historias, con la sonrisa que iluminaba su rostro, era una de las cosas más bellas que recuerdo de mi niñez, si intento escribir es todo merito suyo.
      😉

  2. medusa dice:

    Leo, este relato me encanta por la ternura infinita con que nos llevas a conocer los detalles de tu infancia, y sobre todo la maravillosa abuela, siempre dispuesta a escuchar y a estimular el pequeño nieto que la sorprende con sus historias, casi me sucede como a Migli, me parecía estar sentada al lado de tu abuela escuchando tu historia, es extraña la sensación de participación que trasmites con tu cuento.

    • egomanias dice:

      Gracias Medusa, como escribí a Maffi, de mi abuela llevo dentro muchas huellas indelebles de mi vida, creo que sin mi familia y en particular mi abuela y mi madre hoy no sería quien soy.
      Me alegra saber, que te haya llegado el mensaje de la ternura de mi abuela.
      Gracias.
      😉

  3. cleopatria dice:

    Sei tu ora, che ci prendi per mano, portandocì là, dove fantastico è possibile e le speranze e favole si intrecciano.
    Ti sveli senza pudore, ed il candore con cui ti racconti, mi commuove e riempie di tenerezza.
    Complimenti 🙂

  4. Amigo dice:

    Hola Leo,
    que cuento maravilloso que has escrito. ¿Sabes que recuerdo, cuando fuimos a encontrar tu abuela en la finca de tu tío? Recuerdo como si fuera hoy, que a pesar de no ver , tu abuela apenas sentía tus pasos sabía reconocer que eras tu y con la dulzura de la voz te decía ¿eres tu mi hijo?, recuerdo como se llenaba de orgullo cuando nos contaba de tus aventuras vividas a explorar planetas desconocidos, y la caza a monstruos inexistentes, como si no hubieras tratado de convencernos también a nosotros de los dinosaurios estaban escondidos 😀 😀 😀 .
    Haz hecho bien a recordar esta parte de tu vida y sobre todo tu abuela, una de las personas mas dulces que he encontrado en mi vida.

    Un abrazo hermano.
    😉

    • egomanias dice:

      Me quieres poner triste a todo costo? me conmueve saber que conservas este recuerdo de mi abuela, gracias “Amigo”.
      😉

  5. jimena011 dice:

    La imaginación forma parte de mi vida casi desde que tengo uso de razón. Es mi fiel compañera. Uno de mis tesoros más preciados… De niña, me protegía de una realidad externa que, en ocasiones, asfixiaba mi inocencia. De adulta, me ha servido para no tomarme tan en serio. Es la brújula de mis anhelos que guía mis pasos hacia la persona que en verdad soy y quiero ser.
    Mi imaginación se alimenta de palabras escritas regaladas al viento por algún alma noble y soñadora, de imágenes proyectadas en las paredes de mis ansias por existir y de palpables melodías hechas emoción que dan cuerpo a la banda sonora de mi vida.

    De palabras escritas…
    Fue leyendo “El Principito” que descubrí, gracias a un niño venido de otro planeta y a un zorro,
    que “sólo se ve bien con el corazón” y que “lo esencial es invisible a los ojos”. Verdad, migli?. 😉
    En “La historia interminable”, libro que marcó mi infancia, viví con verdadera intensidad el devenir de Bastián, Atreyu y la Emperatriz Infantil en el mundo de Fantasía, mágico lugar consumido por la Nada, donde el poder de la imaginación cobra más fuerza que nunca.
    Y cómo no recordar a Max y su búsqueda de “cosas salvajes”, allá, “Donde viven los monstruos”. Una historia tan profundamente sencilla que me sigue fascinando sobremanera cada vez que la releo (y son muchas).

    De imágenes proyectadas…
    Viendo “Los puentes de Madison” supe por mi idolatrado Clint Eastwood que hay clases de certezas que se tienen una sola vez en la vida y que el amor eterno puede existir incluso más allá de la muerte. Quién no podría amar a Meryl Streep?.
    En “Esplendor en la hierba” acompañé a una maravillosa Natalie Wood en su caída a los infiernos de la locura ante la inminente e irreversible pérdida del primer amor. Nunca se sufre más…
    Y la insuperable “Memorias de Africa” (de nuevo Meryl). “Yo tenía una granja en Africa, a los pies de las colinas de Ngong…”.

    De palpables melodías…
    Cada vez que oigo “Sentir”, de Luz Casal (la amo), siento que aún queda tiempo… si alguien cree en mí. De su mano busco “Entre mis recuerdos” y sé que “si las lágrimas vuelven ellas me harán más fuertes…”.
    Y cómo olvidar el imborrable sabor del primer beso gracias a “November Rain”, de Guns and Roses.

    Y es así que, siempre que quiero, un “Principito” venido de otro mundo me toma del brazo y, “Entre mis recuerdos”, cruzo “Los puentes de Madison” y llego al país “Donde viven los monstruos”, esos que te lamen la punta de la nariz manchada de helado. Allí puedo “Sentir” la “Lluvia de Noviembre” empapando mi pelo y me dejo caer confiada en el “Esplendor en la hierba” de un campo que renace a mis pies. Viajo a través de las “Memorias de Africa”, que alguien ha escrito para mí, consciente de mis deseos de perderme en el atardecer del único lugar en el mundo en que el tiempo se detiene para oír el murmullo del silencio.
    Entonces, y sólo entonces, acierto a comprender que es de mí de quien depende que llenar de belleza mis días se convierta en una “Historia interminable”.

    • egomanias dice:

      Jimena, coincido completamente en el hecho de la necesidad de la fantasía en nuestra vida.
      Me encanta todo lo que has escrito, y como no compartir contigo y con Maffi la magia de “El pequeño príncipe”, es un libro que tengo siempre con me, en estos momentos esta debajo de mi almohada, es casi un porta fortuna en mi vida.
      Adoro Meryl Streep, y todo lo que hace, porque lo pasado hecho por ella, cuando lo ves nuevamente se convierte siempre en presente.
      November rain de Gun & Roses, es junto a Stairway to heaven , son dos de las canciones rock de todos los tiempos que adoro.

      El final de la reflexión lo encuentro simplemente fantástico, has logrado entrelazar todo lo que te llena el alma en un modo que definir distintamente de fantástico no es posible.
      Gracias por todo.
      😉

      PD.
      Jimena a proposito de Carilda que me has dicho que habías leído algo de ella, en los enlaces aconsejados que encuentras a la derecha del blog, hay dos enlaces a sitios de autoras cubanas que quizás te puedan interesar.
      😉

    • Amigo dice:

      Tienes razón Leo, ¡cuantas cosas en común tenemos con Jimena!
      Me encanta el estilo que tienes Jimena en contar tus emociones.
      De verdad, lo encuentro muy, original.

  6. Stefy dice:

    È così tenero che mi ha commosso.

  7. mayde dice:

    Qué bonita historia, Leo y qué suerte más grande tener desde pequeños a la abuela alimentando nuestros sueños más bonitos, no todo el mundo tuvo esa gran suerte y yo también la tuve como tú.
    Esa última frase:
    “De niño soñé ser poeta, para regalar al viento mis palabras sin sentido.”

    …Es precioso, pero yo creo que finalmente si lograste que tus palabras regaladas al viento
    se llenasen de poesía, de sentido, y de sentir.

    Un beso niño poeta, que pases un feliz día

    • egomanias dice:

      Gracias querida Mayde, como escribì a otros amigos, este cuento es un homenaje a mi abuela, y a todas las huellas que ha dejado en mi vida. Creo qeu tu lo puedas entender perfectamente.
      😉